Existen varios elementos distorsionadores de la escritura que conviene que tengáis en cuenta al escribir.
MULETILLAS Y
COMODINES Se repiten de manera continua y se intercalan
- innecesariamente en le lenguaje para llenar va-
cíos o para constituir un apoyo de la expresión.
O sea, quiero decir, ¿sabes?, ¿entiendes?
RIMAS INTERNAS A pesar de que las rimas son un recurso importante en
el verso, se deben evitar en la prosa ya que resultan
desagradables al oído y a la vista.
Uno de los defectos de estilo más destacados en la
elaboración de una redacción es la repetición de una
misma palabra o expresión.
Parece evidente que las nuevas medidas adoptadas
por el gobierno son claramente prudentes.
CACOFONÍAS En la prosa se deben evitar los sonidos
cacofónicos. De deben evitar las aliteraciones,
paronomasias …
Se apoderó se él tan terrible terror que se quedó
sin saber qué errores corregir.
Estando contando mi hermano, fueron llegando los
invitados.
REPETICIONES Tanto si esto ocurre en una única estructura o si
se produce como un recurso verbal, la repetición es síntoma
de poca habilidad: cansa encontrar siempre los mismos
elementos sucediéndose con la misma cadencia.
Aquel verano, cuando todo había acabado entre nosotros,
volvimos a la isla. Entonces, viendo lo que se avecinaba,
pensamos en llevarte con nosotros. Quizá en otro momento lo
habríamos hecho, pero entonces, con las cosas que habían
pasado entre nosotros era difícil seguir adelante.
REDUNDANCIAS Y Se pueden convertir en un método velado para enturbiar
CIRCUNLOQUIOS el texto, pero no hay que confundirlos con la capacidad
para sugerir y ambientar que posee un autor. Será preferi-
ble emplear conocer que tener conocimiento de; considerar
que tener en cuenta; poder que estar en condiciones de;
atender que prestar atención.
OBVIEDADES A veces la claridad extrema no consigue más que
ocasionar problemas. Tras una primera redacción, algunos
autores apenas revisan sus textos y quedan restos de lo que
podríamos considerar un abuso por intentar aclarar términos
situaciones o hechos que pueden aparecer ya suficiciente-
mente claros y explícitos en el mismo párrafo. Esto podría
considererse como un problema gramatical o de pobreza lé-
xica.
El cuadro estaba enmarcado por un gran marco.
Todos bajaron abajo.
Los cisnes nadaban por el agua.
PASIVA No se debe abusar en castellano de la voz pasiva. Su
abuso procede del inglés, ya que en este idioma este tipo
de estructuras es muy común. Hay que tener en cuenta que
en castellano, cualquier oración pasiva puede convertirse
en activa.
Las ventanas fueron abiertas por la policía.
La policía abrió las ventanas.
EXTRANJERISMOS Son palabras o frases de un idioma usadas en otro.
No es aconsejable abusar de ellos. Sin embargo, cuando se
usen, la norma que debería primar sería la de adaptarlos
lo más posible a la grafía y fonética de nuestro idioma.
POBREZA LÉXICA Uno de los defectos de estilo más frecuentes es el de repe-
tir las mismas palabras o expresiones, lo que hace suponer
un caudal léxico limitado del autor.
Palabras como “cosa”, “algo” “esto” “eso”.
Los verbos “ser” “estar”, “encontrarse” y “haber”
“tener”, “hacer”, “poner”, “decir”, “ver”, “producir”
siempre pueden sustituirse por otros más precisos.
IMPROPIEDADES LÉXICAS El lenguaje se usa con propiedad cuando las palabras se
emplean con el sentido que todos le reconocen y no con
aquel que, por error, creemos que tiene. Cuando las pala-
bras adquieren sentidos que no tienen, bien que sean to-
talmente contrarios o se trate de sentidos impropios, esta-
mos dejando de usar el lenguaje con propiedad.
Usar “deleznable” con el sentido de “ reprobable,
“repulsivo”, “despreciable”, cuando lo que significa es
que se rompe fácilmente.
ADJETIVOS INEXPRESIVOS Otro de los errores de estilo bastante frecuente y
también relacionado con la pobreza léxica es el uso de
adjetivos que, por su significado amplio y debido al uso
frecuente que se hace de ellos, pueden resultar poco
precisos. Adjetivos como bueno, malo, bonito, feo, mara-
villoso… pueden hacer que el texto aparezca léxicamente
pobre.
Es un coche muy bonito, la tapicería es preciosa y el
motor es muy bueno
ARCAÍSMOS El empleo de palabras que ya han desaparecido del
lenguaje debe evitarse.
COMODINES Se utilizan cuando no se encuentran términos más espe-
cíficos. Demuestran pobreza léxica y hacen que el tex-
to sea poco preciso y vacío de contenido.
Las palabras “cosa”, “esto”, “eso”, y todos aquellos
que mencionamos en el apartado de pobreza léxica.
LONGITUD DE ORACIONES
PÁRRAFOS Es recomendable que las frases no contengan más de
veinte palabras., lo que se consigue con una buena
puntuación.
También es importante que el texto se presente en varios párrafos.
Esto airea y aligera la
página, dando sensación de amplitud y facilita la lectura.
ORDEN DE ELEMENTOS Siempre que se pueda se debe mantener el orden
SINTÁCTICOS tradicional de los elementos que componen las oraciones
en castellano: sujeto-verbo-complementos. Sin embargo,
mantener siempre el orden tradicional puede hacer que el
texto parezca demasiado monótono. Por lo tanto, lo acon-
sejable es lograr un cierto equilibrio entre el hipérbaton
y el orden tradicional.
ARTICULACIÓN DEL TEXTO Dentro de la búsqueda de la claridad, es aconsejable, en
la medida de lo posible, que se procure articular el texto.
Al articularlo se pretende que el lector tenga todos los
referentes necesarios que indiquen con claridad y pre-
cisión a quién se refiere el narrador, a quién se dirige un
diálogo o quién realiza determinada acción. Para lograr-
lo no sólo es necesario, por ejemplo, cuidar los leísmos,
laísmos y loísmos, que tantos problemas generan, sino,
además, prestar atención a los posesivos, pronombres
personales y, por supuesto, a la concordancia de género
y número.
SITUAR ESPACIAL Y
TEMPORALMENTE EL TEXTO Situar espacial y temporalmente el desarrollo del texto
es recomendable en aras de la comprensión de los
lectores. Lógicamente, estro carece de sentido para
monólogos interiores. Es más práctico (que no funda-
mental) saber cuándo y dónde se desarrolla acción y
dónde se sitúa el personaje.