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En el barrio londinense de Kensington, la casa de la
reconocida escritora abre sus puertas a los interesados
en el personaje. Su cuarto, sus escritos y la vida de
esta infatigable defensora de los derechos femeninos.
En su ensayo Un cuarto propio, Virginia Woolf escribió
"es necesario tener quinientas libras al año
y uncuarto con una cerradura en la puerta para escribir
ficción o poesía". Los admiradores
de la paradigmática escitora británica
y, ahora también, quienes se conmovieron con
la película Las Horas, dirigida por Stephen Daldry
y candidateada al Oscar, tienen la oportunidad de acercarse
a ese mundo privado -tan fructífero-de la autora
de Sro. Dalloway. Su casa natal -con su primer cuarto-,
en Hyde Park Gate, en el barrio londinense de Kensing-ton,
está abierta a los visitantes que quieran alojarse
en ella.
En este distinguido barrio, a dos minutos de caminata
de Kensington Gardens, la casa de Woolf fue dividida
en cinco departamentos. La propietaria del segundo piso
ofrece, a los viajeros, una silenciosa habitación
doble con baño en suite y vista al jardín,
a la que se llega en ascensor. En el cuarto hay televisor
y un toilet para invitados. Al igual que la célebre
escritora, los huéspedes tienen su propia llave
para entrar y salir cuando quieran.
En el mismo piso está el cuarto donde el 25 de
enero de 1882 nació la intelectual que, con sus
monólogos interiores y su estilo poético,
tanto contribuyó a la novela moderna. La habitación
actualmente funciona como comedor. Allí, la dueña
-gran conocedora de la ciudad de Londres- todas las
mañanas sirve un delicioso y generoso desayuno.
Los muebles del departamento no son originales de la
familia Woolf, aunque la mayoría son antiguos.
Fue en esta casa donde Virginia dio los primeros pasos
en su carrera como escritora. A los nueve años
comenzó a narrar las crónicas de los acontecimientos
familiares en su diario The Hyde Park Gate New. El diario
también registra los veraneos en la casa que
la familia-de dase media alta- tenía en St. Ivés,
Comwail.
Virginia, la tercera de cuatro hijos, abandonó
la casa de Kensignton a los 22 años, poco después
de la muerte de su padre, Leslie Stephan, un conocido
crítico li-erario y primer editor de The Doctionary
of ilational Bography. Junto a su'hermana [anesa y su
hermano Adrián Stephen (el verdadero apellido
paterno), la novelista s mudó a Bloomsbury, barrio
bohemio qu¡ dio el nombre al famoso grupo literari*
formado en un principio por Virginia y sus hermanos,
Clive Bell, Lytton Strachey y Leonard Woolf, futuro
esposo de la autora de Las Olas.
Tanto en su obra como en su vida, Virginia fue una revolucionaria.
Al igual que William Faulkner y James Joyce, rompió
la tradición literaria de relatar las cosas en
orden. También fue una incansable activista social
y política, una lúcida reivindi-cadora
de los derechos de la mujer, incluyendo el de elegir
su sexualidad libremente (la escritora había
sido víctima de abuso sexual por parte de su
hermanastro).
Su trágico -y previsible- final, ya muchos lo
conocen: el 28 de marzo de 1941 sucumbió a la
dolencia mental que la perseguía desde su juventud
y se suicidó en el río Ouse. Pero esa
es otra historia. Los primeros tiempos de Virginia Woolf
siguen estando en Kensington.
Cómo llegar: Buscar las tarifas más económicas
en las líneas aéreas. Al apartamento de
Virgina Woolf llega el bus número 9; la estación
de subte más cercana es Kensington High Street
(Líneas Circle y District). Cuánto cuesta.
La habitación doble, con desayuno e impuestos,
cuesta US$ 120. El apartamento pertenece a 'At Home
in London Bed & Breakfastf, miembro de The London
Tourist Board. Reservas: tel. 44 020 8748 1943; e-mail
info@athomeilnodon.co.uk Dónde informarse. En
Buenos Aires: Batish Tourist Authority, Av. Córdoba
645, 2°; tel. 4314-6735/8955. En la web: www.athomeinlondon.co.uk
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